Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca Uruguay Digital

Mapeo de la oferta actual de capacitación para el sector agropecuario

Tapa anuario opypa 2017
20/12/2017

El presente estudio se enmarca en el Componente 1 del proyecto “Conciencia Agropecuaria” e incluye un relevamiento de la oferta de capacitación formal y no formal, pública y privada disponible vinculada al sector agropecuario, de manera de contribuir al diagnóstico de potenciales brechas existentes entre oferta y demanda de servicios de capacitaciones específicas. La interrogante es si el sistema educativo actual, formal y no formal, es capaz de generar las habilidades adaptativas y socioemocionales que serán necesarias en procesos productivos intensivos en el uso de nuevas tecnologías y conocimiento.

1. Contexto
Los planes estratégicos o estudios prospectivos de las distintas actividades del agro publicados en el último tiempo plantean un desafío para la fuerza laboral, en el entendido de que ésta no cuenta con las habilidades y calificaciones adecuadas para el desarrollo de tareas que surjan de las trayectorias tecnológicas futuras (e incluso actuales). La disponibilidad de servicios de capacitación oportunos y acompasados a las transformaciones científicas y tecnológicas registradas en las actividades agropecuarias resulta fundamental, así como también la coordinación público-privada y el involucramiento de trabajadores e instituciones de formación para superar esta restricción que, de no solucionarse, significaría una limitante al desarrollo de mediano y largo plazo (Ackermann y Cortelezzi, 2017).

La literatura internacional y local da cuenta del proceso de intensificación y automatización de tareas que deberán registrarse para satisfacer una demanda por alimentos creciente en un contexto de elevados costos laborales. Los antecedentes bibliográficos indican que la intensificación que habilitaría una mayor productividad no implica necesariamente la creación de más empleos a nivel primario. Sin embargo, continuarían impulsándose los servicios asociados y se registraría una mayor demanda de técnicos especializados con habilidades diferentes a las tradicionalmente empleadas (cognitivas y socioemocionales serán habilidades especialmente valoradas). A su vez, el recambio generacional (otro de los desafíos comunes en las actividades del sector agropecuario uruguayo) continuará generando oportunidades laborales para individuos de menor calificación, pero aun en roles que tradicionalmente no requerían calificación formal, se generará una mayor demanda de habilidades y formación (Ackermann y Cortelezzi, 2017).

Por todo lo anterior, y considerando los cambios tecnológicos y organizacionales que se seguirán produciendo con el surgimiento de nuevas demandas laborales que no es posible anticipar, se torna cada vez más importante el rol de la capacitación en general y de la no formal en particular (de especial importancia en el sector agropecuario).

El presente informe complementa el diagnóstico del mercado laboral y las trayectorias tecnológicas esperadas (que enuncia en términos muy generales por dónde pasarían las necesidades de formación futura en el sector agropecuario) con un primer mapeo de las actividades de capacitación, tanto formal como informal. Se propone un estado de situación de la oferta educativa vinculada al sector agropecuario y un avance en el diagnóstico de posibles brechas entre oferta y demanda de servicios de capacitación específicos.

2. Pregunta problema y objetivos
Para enfocar el problema se formula la siguiente pregunta:¿Cuál es la oferta de capacitación formal e informal vinculada al sector agropecuario y cómo se relaciona con las necesidades de formación demandadas?

Para intentar contestar esta interrogante se plantean dos objetivos específicos, en torno a los cuales se organiza el presente informe:

  • a) Mapear la oferta educativa media (formal e informal, pública y privada) disponible.
  • b) Analizar la adecuación de la oferta educativa media frente a las trayectorias tecnológicas esperadas.

3. Método y alcance
Para el mapeo de la oferta educativa se realiza un relevamiento de las opciones disponibles a nivel nacional, tanto formales como informales, públicas y privadas, a partir de los registros de instituciones educativas del Ministerio de Educación y Cultura y otra información disponible en las páginas web de cada institución. A su vez, se cuantifica la información disponible del gasto dedicado a la educación agropecuaria publicado en la Contaduría General de la Nación (Presupuesto Público).

Además, se contactó a los institutos que conforman la Institucionalidad Agropecuaria Ampliada (IAA), sobre los cursos, talleres y capacitaciones brindados en 2016-2017. Dicha información mencionada se recabó a partir de un formulario, con el que se elaboró una base de datos de la oferta de capacitación. Dicho formulario también fue enviado a las distintas Unidades Ejecutoras del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, donde también se ofrecen distintas actividades de capacitación a productores y técnicos.

4. Oferta de capacitación asociada al sector agropecuario

4.1 Evolución del gasto y la matriculación en el sistema educativo formal a nivel nacional

Durante la última década los recursos dedicados a la educación han crecido significativamente, pasando de representar 3,2% del PIB en 2005 a 4,8% en 2016 y se estima que este año cierre en 4,9% del PIB (Rendición de Cuentas, 2016). El aumento de los recursos públicos se dirigió a todos los organismos vinculados a la educación, si bien se destaca el incremento hacia ANEP y UDELAR. Estas dos instituciones representaron 84% del gasto en educación en 2016 involucrando los recursos tanto para la educación primaria, secundaria (media básica y media superior), técnica (en todos sus niveles) y de la UDELAR.

Tanto en la educación media y terciaria se ha detectado un incremento significativo en la matrícula de la educación técnico-profesional, que pasó de unos 70 mil estudiantes en el año 2010 a unos 93 mil en 2016. A su vez, dentro de la matrícula técnica se observa una reestructuración: aumentan fuertemente los matriculados en cursos con nivel de ciclo básico o superior, en tanto se reducen en los cursos no formales.

El aumento relativo de la matrícula en cursos de carácter técnico y tecnológico, si bien en términos absolutos este tipo de oferta educativa tiene menos afiliación que la oferta más general, podría estar evidenciando nuevos intereses por parte del público objetivo de esta oferta de capacitación. Esto probablemente esté inducido por los rápidos cambios tecnológicos, que a su vez generan transformaciones en la matriz productiva del país, y la necesidad de nuevas habilidades específicas por parte de los empleadores.

4.2 Mapeo de la oferta de capacitación formal e informal vinculada al sector agropecuario

4.2.1 Oferta de capacitación formal - terciaria

Según surge de un relevamiento de capacidades impartidas por la formación terciaria en el interior del país mandatado por la Universidad Tecnológica (UTEC) en 2013, la oferta general de educación universitaria de grado, así como las carreras técnicas y/o tecnológicas, se concentra en las regiones Noroeste, Noreste y Este del país. Estas regiones reflejan una tradición distinta en cuanto al tipo de formación impartida y la variedad de carreras ofrecidas. En tanto que los cursos terciarios no universitarios, en particular aquellos de corta duración, se encuentran relativamente desconcentrados en el territorio (Mapa 1).

Mapa 1. Distribución de la oferta de enseñanza terciaria en Uruguay según tipo (1) Año 2013

(1) Las señalizaciones corresponden a localidades donde al menos se dicta un programa de formación de la categoría correspondiente.
(2) Comprende carreras técnicas y/o tecnológicas ofrecidas por universidades y/o institutos universitarios, de forma individual o en conjunto con otras instituciones terciarias.
(3) Se excluyen los cursos de Formación Docente y de Seguridad y Defensa.
Fuente: UTEC (2013).

La región Noroeste (en particular, en los departamentos de Salto y Paysandú) es la que registra una mayor tradición de educación universitaria en el interior, ya que desde hace cinco décadas la UDELAR está instalada en dicha zona3. Asimismo, la región Noroeste ha cumplido un rol clave en el reciente proceso de descentralización de la oferta educativa de la UDELAR. El tipo de formación impartido se concentra principalmente en las áreas de Salud (humana y animal), Ciencias Sociales, Ciencias Agrícolas (agroalimentario y agroindustrial), y Ciencias Naturales y Exactas, y algún área transversal, como la Biotecnología. A lo anterior se suma la presencia de una universidad privada en la ciudad de Salto. Como resultado, esta región concentra el 60% de las carreras universitarias de grado existentes en el interior y las dos terceras partes se ubica en el departamento de Salto.

La región Noreste (en particular los departamentos de Tacuarembó y Rivera) posee Centros Universitarios de UDELAR desde la década del 80 (segunda mitad). Las áreas de conocimiento en las que se ofrecen carreras en esta región son: Salud, Ciencias Sociales y Exactas, Ciencias Sociales (Gestión de Recursos Naturales) y Humanidades. En tanto, no existe en esta región oferta universitaria de carácter privado.

La Región Este registró en los últimos años un importante desarrollo de su oferta de grado. La primera oferta universitaria fue privada y en2007 la UDELAR creó el Centro Universitario Regional ESTE (CURE) con sedes en los departamentos de Maldonado, Rocha y Treinta y Tres. En los años subsiguientes se instalaron en la región otras instituciones universitarias privadas y se creó el Clúster Punta del Este Ciudad Universitaria4. Así, el departamento de Maldonado concentra algo más de la tercera parte de la oferta total de carreras universitarias de grado del interior del país. Las áreas de conocimiento en las que principalmente se ofrece capacitación son: Ciencias Sociales, Salud y Medio Ambiente. 

Existen al menos 98 carreras de educación terciaria (pública y privada) vinculadas al sector agropecuario en todo el país (Cuadro 3). Se relevaron posgrados, carreras y tecnicaturas terciarias brindadas por UDELAR (Facultad de Agronomía, Facultad de Veterinaria, Facultad de Ingeniería, Facultad de Ciencias), UTEC, ORT, UCU, ORT, UDE, UM y UTU (Cursos de Educación Superior Terciaria)

Cuadro 3. Carreras universitarias, terciarias y de posgrados vinculados al sector agropecuario por institución educativa

Institución Educativa Nº carreras % del total
ORT 3 3%
UCUDAL 8 8%
UDE 9 9%
UDELAR 46 47%
UTEC 4 4%
UTU 24 24%
UTU-UDELAR 3 3%
UTU-UTEC 1 1%
Total 98 100%

Fuente: Elaboración propia con base en información disponible en los sitios web de las instituciones relevadas.

Debido a lo variable de la oferta, el Cuadro 3no incluye los cursos de educación permanente y a distancia brindados por FAGRO, FVET y las universidades privadas. A modo de ejemplo, en 2015 FAGRO brindó 27 cursos de educación permanente y FVET impartió 436. También las Universidades Privadas ofrecen sus propios cursos de educación permanente, contabilizándose 14 cursos vinculados al sector agropecuario.

Dentro de la oferta terciaria ofrecida a nivel nacional vinculada al sector agropecuario predominan las carreras relacionadas con administración y gestión empresarial, producción agropecuaria, ciencias ambientales, ciencias veterinarias/salud animal, agronomía y análisis alimentario (casi el 60% de la oferta total terciaria) a través de distintas titulaciones: tecnicatura, licenciatura, postgrado o especialización. La logística constituye una disciplina con una amplia oferta educativa en las instituciones universitarias privadas y también se incorporó recientemente en la oferta pública a través de UTEC y UTU. En logística y administración y gestión también son frecuentes los cursos de educación permanente en la universidad pública y, en particular, en las universidades privadas (Cuadro 4).

Se destaca también la oferta de carreras asociadas a la forestación, la lechería, a la producción de arroz y pasturas, biotecnología, desarrollo rural y producción familiar, maquinaria y automatización en el sector agropecuario, aunque con una menor relevancia en el total.

La enseñanza técnica ha adquirido mayor importancia últimamente, a través de las tecnicaturas y tecnólogos, con 40 cursos de los 98 relevados en total. A diferencia de la educación universitaria, que tiene su eje neurálgico en Montevideo (67% de las carreras vinculadas al agro de grado y posgrado se ofrecen en la capital), las carreras técnicas se distribuyen en todo el país. La mayoría son brindadas por UTU, si bien UDELAR, UTEC y UDE también realizan este tipo de cursos. 

4.2.2 Oferta de capacitación de la institucionalidad agropecuaria (MGAP e IAA) 

Existe una oferta de capacitación en diversas temáticas específicas para los distintos rubros del sector, tanto a nivel del MGAP como de la IAA.

De acuerdo a un relevamiento propio, se contabilizaron alrededor de 941 actividades de capacitación en todo el país (talleres, cursos, jornadas de campo y extensión en predios) organizadas en 2016 y 2017 y bajo distintas modalidades (presencial y a distancia) por las siguientes instituciones: MGAP, INAC, INALE, INASE, INC, INIA, IPA (Cuadro 5). Al depurar aquellas actividades que se realizaron más de una vez en el período analizado o en distintas localidades y/o son organizadas simultáneamente por varias de las instituciones mencionadas, se contabilizan 528 actividades de capacitación.

Cuadro 5. Actividades de capacitación ofrecidas por institución – Años 2016 y 2017

Institución Actividades % sobre el total
IPA 298 56%
MGAP 91 17%
INIA 80 15%
INC 41 8%
INASE 14 3%
INAC 3 1%
INALE 1 0%
Total 528 100%

Fuente: Elaboración propia con base en información proporcionada por las instituciones consultadas.

Como se señaló, estas actividades se realizaron en todo el país, ya sea en las distintas sedes de las instituciones mencionadas, como también en predios particulares de productores y estaciones experimentales. Aproximadamente 13% de las actividades de capacitación se realizaron en varios departamentos, y 5% se realizaron a distancia. (Cuadro 6).

Cuadro 6. Actividades de capacitación ofrecidas por departamento – Años 2016 y 2017

Departamento Actividades de
capacitación
% sobre el total
Montevideo 53 10%
Treinta y Tres 51 10%
Canelones 50 9%
Salto 45 9%
Paysandú 26 5%
Artigas 24 5%
Lavalleja 23 4%
Tacuarembó 21 4%
Rocha 20 4%
Rivera 17 3%
Colonia 16 3%
Maldonado 13 2%
Durazno 12 2%
Soriano 12 2%
Cerro Largo 9 2%
Florida 9 2%
Río Negro 9 2%
Flores 7 1%
San José 3 1%
Más de un departamento 66 13%
A distancia 24 5%
Sin clasificar 18 3%
Total 528 100%

Fuente: Elaboración propia con base en información proporcionada por las instituciones consultadas.

El público objetivo se repartió entre productores (38%), público en general (25%), técnicos/operarios o técnicos/productores (13%), y estudiantes (6%). El restante 18% no pudo clasificarse por su público objetivo.

Dos terceras partes de las actividades realizadas se relacionaron con la ganadería ovina y/o vacuna, lo que condice con la predominancia de esta actividad productiva en relación al número de explotaciones agropecuarias existentes en el país (Cuadro 7). En segundo lugar, se ubican las capacitaciones de corte general, que no se asocian a un rubro productivo en particular. Se cuantificó también un número no despreciable de actividades de capacitación vinculado a horti-fruticultura, agricultura extensiva y lechería.

Cuadro 7. Actividades de capacitación ofrecidas por rubro – Años 2016 y 2017

Rubro Actividades de
capacitación
% sobre el total
Ganadería 358 67,8%
Hortifruticultura 54 10,2%
Agricultura extensiva 18 3,4%
Lechería 17 3,2%
Avicultura 5 0,9%
Apicultura 3 0,6%
Caña de Azúcar 2 0,4%
Forestal 2 0,4%
Suinos 1 0,2%
General/Varios/Sin clasificar 68 12,9%
Total 528 100%

Fuente: Elaboración propia con base en información proporcionada por las instituciones consultadas.

En lo que refiere a la temática tratada, predominan las actividades asociadas a la producción ganadera en general (sistemas productivos, cría, recría, invernada) y el manejo de pasturas/forrajes y campo natural (Gráfica 11). Asimismo, destacan las actividades impartidas en relación a salud y sanidad animal, así como al manejo de plagas y malezas. Una proporción no depreciable la constituyen actividades de corte más transversal relacionadas, por un lado, con el análisis y comprensión de la coyuntura sectorial y económica, y por otro, con la gestión empresarial (7% y 4% en el total, respectivamente). Sobresale además la presencia de cursos de riego y gestión de recursos hídricos (5% del total), manejo de maquinaria y otra tecnología de última generación de aplicación en las actividades cotidianas (ej. drenes).

Gráfica 11. Actividades de capacitación ofrecidas por MGAP e IAA, según tema – Años 2016 y 2017

Fuente: Elaboración propia con base en información proporcionada por instituciones consultadas.

Entre la oferta relevada surgen asimismo otros temas de actualidad: uso y manejo de agroquímicos, manejo sostenible de recursos naturales y cambio climático, bienestar animal, biotecnología, gestión de riesgos (principalmente climáticos) e inocuidad alimentaria.

4.2.3 Otra oferta de capacitación relevante para el sector agropecuario 

Otras actividades de capacitación relevante para el sector agropecuario son las que brindan el INEFOP. El MGAP y el INEFOP suscribieron en junio de 2017 un convenio específico de colaboración para detectar de forma coordinada demandas de capacitación y su posterior implementación. Dichas actividades serán propuestas por el MGAP y ejecutadas por las instituciones públicas o privadas que determine INEFOP, mediante cursos, eventos y actividades de capacitación dirigidas a trabajadores y otros actores del sector productivo rural.

En principio, se establecieron once capacitaciones, que se detallan en el Cuadro 8.

Cuadro 8. Capacitaciones establecidas en el marco del convenio MGAP-INEFOP

Temática Institución Localidad
Adiestramiento de perros de
trabajo
Sociedad de Fomento
Alejandro Gallinal Heber
Sauce y Molles del Timote,
Florida
Gestión organizacional Mesa de Desarrollo Rural
Canelones Noreste y Mesa
de Desarrollo Rural
Canelones Oeste
Canelones
Carpintería básica rural Grupo Pintado Artigas
Inclusión financiera Mujeres del área rural
lechera de San José
Libertad, San José
Envasado y conservas Libertad, San José
Negociación y resolución de
conflictos
San José de Mayo, San José
Informática y gestión de
empresas rurales
Florida
Doma racional Eje ruta 27 Rivera
Inseminación artificial en
bovinos y ovinos
Eje ruta 27 Rivera
Manejo de ganado ovino y
bovino
Eje ruta 27 Rivera

Fuente: INEFOP

5. Reflexiones finales
En la última década los recursos presupuestales dedicados a la educación crecieron significativamente, pasando de representar 3,2% del PIB en 2005 a 4,8% en 2016 y se estima que este año cierre en 4,9% del PIB (Rendición de Cuentas, 2016). El aumento de los recursos públicos se dirigió a todos los organismos vinculados a la educación, si bien se destaca el incremento hacia ANEP y UDELAR.

Tanto en la educación media como en la terciaria se constata un incremento significativo de la matrícula en formación técnico-profesional. Si bien en términos absolutos este tipo de oferta educativa tiene menos afiliación que la oferta de carácter general, el aumento relativo de la matrícula en cursos de carácter técnico y tecnológico podría estar evidenciando nuevos intereses por parte del público objetivo de esta oferta de capacitación. Esto probablemente esté inducido por los rápidos cambios tecnológicos, que a su vez generan transformaciones en la matriz productiva del país, y la necesidad de nuevas habilidades específicas por parte de los empleadores.

A nivel de la educación terciaria se observa un fuerte protagonismo de la UDELAR en la oferta de carreras relacionadas al sector agropecuario, aunque también las universidades privadas han incorporado opciones en este sentido. A su vez, en el año 2014 surgió la UTEC, con el objetivo de cubrir la falta de recursos humanos altamente calificados en áreas claves para el desarrollo productivo y tecnológico de nuestro país, así como contribuir a una mayor equidad social en el acceso y desarrollo profesional de nivel terciario en el interior del país. También en el nivel terciario juega un rol clave la UTU ofreciendo carreras técnicas con amplia distribución en el territorio nacional.

Un relevamiento realizado a nivel de las distintas Unidades Ejecutoras del MGAP y de la Institucionalidad Agropecuaria Ampliada da cuenta de la existencia de un importante conjunto de capacitaciones ofrecidas por dichas instituciones a diferentes públicos (estudiantes, productores, técnicos) en los más diversos temas vinculados con el sector agropecuario y a nivel nacional, evidenciando la relevancia del fortalecimiento de capacidades en el ámbito no formal. En este aspecto, destacan en particular las capacitaciones dirigidas a la ganadería bovina y ovina y la oferta de actividades relacionadas a desafíos actuales, tales como la incorporación de tecnologías de última generación, gestión de recursos hídricos y del forraje, manejo sostenible de recursos naturales, cambio climático, inocuidad alimentaria, biotecnología, entre otros. Si bien se observa que este tipo de capacitaciones ya han ganado terreno en las agendas del MGAP y la IAA, se entiende que existe margen para continuar desarrollando estas opciones. 

A su vez, el MGAP y el INEFOP suscribieron recientemente un convenio específico de colaboración para detectar de forma coordinada demandas de capacitación y su posterior implementación.

Aunque a lo largo de la última década y media se constatan mejoras en los niveles promedio de capacitación formal, en el registro en la seguridad social (lo que tiene incidencia en la calidad del empleo) y en los ingresos medios de los ocupados en el sector agropecuario, persisten desafíos asociados al proceso de envejecimiento demográfico y su impacto en el recambio generacional, al bajo promedio de años de escolaridad en el sistema educativo formal y la proporción de no registro en la seguridad social (que se ubica por encima del promedio nacional).

Simultáneamente, el sector agropecuario viene atravesando transformaciones en materia de incorporación tecnológica y organizacional que han permitido aumentar los niveles de productividad con intensificación en el uso de recursos naturales. Distintos diagnósticos y prospectivas realizados a nivel internacional y local señalan que dichas transformaciones continuarán de la mano de una mayor externalización de servicios, automatización de tareas, y digitalización de información y procesos. 

Dichas transformaciones no necesariamente implicarían la creación de nuevos puestos de trabajo a nivel de la fase primaria agropecuaria, pero generarían nuevas oportunidades laborales en cuanto a la demanda de individuos con un nivel de calificación específico para el desempeño de tareas concretas y con habilidades socioemocionales y cognitivas que les permitan el desarrollo del trabajo en equipo e interdisciplinario, la resolución de problemas de manera autónoma, un grado de compromiso con una formación continua (no necesariamente formal) que habilite la adaptación al cambio y la generación de habilidades “blandas”. Es así como la educación formal (en particular la técnica) y la no formal continuarán presentando una relevancia significativa para el futuro del sector.

En Uruguay la oferta educativa ha registrado cambios en ese sentido incorporado carreras completas en el interior del país, incrementando las tecnicaturas y especializaciones en rubros trasversales (logística, mecatrónica, agrónica, biotecnología, gestión, ciencias ambientales, riego, análisis alimentario, entre otras). No obstante lo anterior, se plantea como interrogante si dicha oferta es suficiente y relevante según el contexto en el que se brinda o existe margen para incorporar cursos que atraigan nueva fuerza laboral hacia el sector agropecuario y la capacite en las necesidades de habilidades futuras.

A su vez, surge la interrogante de si el sistema educativo formal y no formal están generando lo que Corte (2000) denomina “habilidad adaptativa”: “la capacidad de aplicar con flexibilidad y creatividad conocimientos y habilidades adquiridas de manera significativa en una variedad de contextos y situaciones” en economías donde el conocimiento adquiere un rol cada vez más relevante como motor de crecimiento. En este contexto, es necesario generar aprendices autónomos que se capaciten a lo largo de su vida para “empleos que todavía no existen, a utilizar una tecnología que aún no se ha inventado y a resolver problemas que aún no sabemos que son problemas” (DarlingHammond y otros, 2008).

Por lo expuesto anteriormente se entiende que es necesario trabajar en la construcción de una visión del sector agropecuario como generador de oportunidades para distintas especializaciones relacionadas con la investigación, la innovación, la gestión empresarial, producción, distribución, comercialización, logística, análisis de mercados y de productos.