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“Nos animamos a soñar y el sueño está vivo”... La Cocina de la Barra cumplió tres años de trabajo en la Laguna de Rocha

19/12/2018

“La Cocina de la Barra” cumplió tres años de trabajo en la Laguna de Rocha y lo celebró el pasado 22 de diciembre con un festival en el que se inauguraba un muelle, la nueva sala de fileteado y un kit de paneles solares...

 “No podemos creer que ya han pasado tres años desde que abrimos las puertas por primera vez y decidimos celebrarlo porque siempre hay un tiempo de trabajo, pero también está bueno tomarse un tiempo para festejar”, señaló Cecilia Laporta, técnica asesora de la Asociación de Pescadores Artesanales de las Lagunas Costeras (APALCO).

Sirí, pejerrey, corvina, lenguado, miniaturas de pescado, ceviche, croquetitas, empanadas, milanesas... serían parte de la oferta gastronómica en el Festival, como del resto de la temporada.

El festival comenzó a la hora 13:00 hasta la tardecita con música en vivo. “Con el festival que hicimos en setiembre pasado, pudimos comprar un horno más grande, entonces ahora está saliendo mucha cosa al horno, más sano, para poder alimentar todos los gustos y paladares”, comentó la técnica.

“Son tres años de puertas abiertas, pero como todo proceso, llevó un poco más de tiempo. En realidad nosotros empezamos a fines de 2013, principio de 2014, a trabajar con el PFI, los Proyectos de Fortalecimiento Institucional de la DGDR [Dirección General de Desarrollo Rural], que permitieron la reactivación de APALCO”, sostuvo Laporta.

APALCO reúne a los pescadores que viven en Rocha y Garzón. Si bien en la Laguna de Rocha los pescadores ya habían trabajado con técnicos, según Laporta, de 2012 a 2014 tuvieron un tiempo de inactividad: “El PFI permitió renovar eso, hacer que las mujeres empezaran a participar un poco más y conformaran la presidencia y la comisión directiva de la organización. Y, como los PFI incorporaban un aspecto más productivo, las mujeres estuvieron viendo qué tenían ganas de hacer y además de trabajar en lo que fue el proceso de construcción del grupo, creamos esta Cocina de la Barra”, contó.

Fue así que el salón de APALCO se convirtió en cocina. Hubo que aprender a trabajar en equipo, robustecer la organización, equipar la cocina, crear un reglamento de trabajo y definir roles dentro del grupo.

Nueve mujeres son las que participan de la cocina, pero la mayoría de las familias que vive en la Laguna, de alguna manera también forma parte de APALCO, porque le vende pescado a la cocina: De esta manera, “se puede mejorar el pago de la pesca y logar que todas las familias puedan ganar un poquito más a través del agregado de valor que se le da al producto en la cocina”, dijo la técnica.

Proyectos

“Por ahora, uno de los desafíos es seguir dándole sentido a lo que es la propuesta turística del área protegida; poder seguir creando la identidad del área. Esta es una de las pocas áreas que tiene a la comunidad de pescadores viviendo allí, en un lugar tan histórico y simbólico como es la Laguna, y traducir esa identidad que tiene el paisaje pesquero (...) con su belleza escénica y los aspectos culturales del lugar. Poder seguir transmitiendo eso, valorizarlo y reconociendo”, agregó Laporta.

APALCO ha trabajado mucho en tener propuestas de turismo y actividades en consonancia con el medio, que respeten los tiempos de los pobladores del lugar, además del paisaje. Otro aspecto que se plantean es poder mejorar la calidad del producto, la refrigeración y la comercialización asociativa. Laporta comentó que se presentaron al Registro Nacional de Organizaciones Habilitadas (RENAOH) y lentamente avanzan en generar productos para venderle al Estado. A la vez, avanzan en la formalización de los grupos de pesca.

“Tenemos un hashtag, ‘juntos cuidamos la laguna’, y ese es el espíritu de trabajo que tenemos para los próximos años”, dijo la técnica. Por otra parte, hizo referencia a la situación respecto a la electrificación en la zona: “La Laguna de Rocha es una zona sin electrificación; si bien hay planes de UTE y se está trabajando en un grupo de electrificación de la Laguna, todavía no se ha implementado ni empezado la obra; pero, una vez que venga, la idea es poder apoyar a las familias en esto de conservar mejor la pesca para valorizarla más y no depender tanto de los intermediarios que trabajan en la zona”.

Mejorar la cocina es otro de los proyectos del grupo. En principio se pretende seguir trabajando con energía solar. En los festejos se inauguraron un kit de paneles solares, que les fueron entregados por la Organización de los Estados Iberoamericanos, UTE y la Fundación Elecnor, que tienen un programa que se llama “Luces para aprender”, del cual la Cocina de la Barra es beneficiaria. Por otra parte, también se inauguró un muelle que se terminó de hacer este año en el marco del programa de pequeñas donaciones del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Además, se apreciaron las mejoras en la sala de fileteo, que se pudieron concretar con fondos de la DGDR.

“La idea es que la gente que cada año nos visita vea que durante el invierno trabajamos para seguir creciendo y mejorando”, dijo Laporta.

“Yo miro para atrás y todas hemos cambiado un montón en este tiempo, hemos crecido mucho, sobre todo en este proceso... La lección más importante es atreverse, animarse, sobre todo trabajando en el interior del país... Celebrar que nos animamos a soñar y que el sueño está vivo”, comentó.

“Fueron cinco años de vencer el no. De decirle más sí a la vida y menos no. Tratar de animarse, arriesgarse, y sobre todo con lo que tiene el asociativismo: si lo hacemos juntos, el miedo se comparte y entonces se vence más fácil”, concluyó.