Logo Dirección General de Desarrollo Rural

Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca Uruguay Digital

Con un Plan Nacional de Agroecología “se logra una capacidad de acción mucho mayor”

11/06/2019

En diciembre del año pasado el Parlamento emitió la Ley 19.717 que declara de interés general la agroecología y crea una Comisión Honoraria que tiene como principal cometido trabajar para elaborar una Plan Nacional de Producción con Bases Agroecológicas. En estos momentos existe una convocatoria a organizaciones sociales para que postulen sus delegados para integrar dicha comisión, que funcionará en el ámbito de la Dirección General de Desarrollo Rural del MGAP, y que, además de elaborar el Plan Nacional para el fomento de la producción agroecológica, tendrá como cometidos “promover el diálogo en los ámbitos públicos y en la sociedad civil, y monitorear la ejecución de los programas y acciones”.

Alberto Gómez es ingeniero agrónomo e integra la Red de Agroecología como asesor técnico. Sobre cómo viven este momento los productores con bases agroecológicas, dice: “es como un hito, una acumulación de muchos años de desarrollo de la agroecología como una propuesta diferente en Uruguay, que sigue su paso a nivel de los sistemas de producción y de comercialización, pero que ahora logra un piso diferente o una capacidad de acción mucho mayor, al ser incluida dentro de las políticas públicas y dentro de lo que es una acción planificada del Estado junto con organizaciones sociales”.

Informa que la Red de Agroecología está analizando la propuesta para presentarse a la convocatoria a postulaciones para integrar la Comisión Honoraria: “Estamos a la expectativa de que eso se concrete y se pueda empezar a trabajar, que es lo más importante en estos momentos”.

¿En qué se beneficiaría la producción agroecológica con un Plan Nacional? Según Gómez, “se pueden hacer un conjunto de acciones coherentes, con objetivos claros y con recursos, que permita “la incorporación de nuevos productores, de más consumidores y más esquemas de procesamiento de alimentos con estos tipos de propuestas, que no son sólo tecnológicas, sino que el Plan está dirigido por ejemplo a la agricultura familiar y a la agricultura urbana, o sea que prioriza a un actor social determinado que es el que esperamos que mediante estas acciones y políticas se pueda ir incorporando e ir haciendo una transición hacia sistemas por lo menos con más respeto a la naturaleza y a la sustentabilidad y producción de alimentos de calidad”.

De acuerdo al asesor técnico de la Red, la producción agroecológica “en vez de estar permanentemente modificando los sistemas agropecuarios con insumos externos (que muchas veces son no sólo externos al predio sino externos al país, porque muchos son importados) (...) es ir más hacia las causas de los problemas, y en vez de combatir las plagas o los insectos con insecticidas, las malezas con herbicidas, o suplementar la necesidad de nutrición de las plantas con fertilizantes químicos, una de las bases es comprender y observar cuáles son los procesos naturales que están atrás de la vida del suelo y de las plantas y tratar de imitar esos procesos a los sistemas de producción de alimentos”. Para el ingeniero agrónomo, esto hace que sean “sistemas más eficientes en el uso de la energía, más duraderos, que se pueden mantener en el tempo... y también, sobre todo a la producción familiar le permite trabajar con tecnologías que son más de proceso (de cómo hacemos las cosas), más que de insumos (de comprar cosas afuera), lo que también repercute en una economía un poco más estable”.

Además, sostiene que de esta manera “se producen alimentos que tienen mucha demanda para los consumidores, porque no tiene plaguicidas, químicos...”.

La Red de Agroecología tiene siete regionales en funcionamiento. No está integrada sólo por productores, pero el 70% son productores, básicamente familiares. En la actualidad existen unos 150 predios certificados, aunque no es obligatorio tener certificación para integrar la Red. En esta organización, el sistema de certificación es participativo: “este sistema da cierta garantía de calidad del sello, para que los productos puedan llegar a los consumidores comunicando que son producidos de determinada manera”, señaló Gómez.

Ver nota relacionada a la convocatoria a organizaciones