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Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca Uruguay Digital

Nueva convocatoria a ideas jóvenes para el desarrollo rural

02/05/2019

En el marco del Decenio de la Agricultura Familiar 2019-2028, la Dirección General de Desarrollo Rural del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y el Instituto Nacional de la Juventud del Ministerio de Desarrollo Social, convocan a la 5ta edición de “Somos de Acá”, Fondo de Iniciativas Juveniles para el Desarrollo Rural Sustentable.

La convocatoria está dirigida a grupos de jóvenes, a presentar propuestas para implementar iniciativas orientadas a contribuir en los procesos de desarrollo sustentable de los territorios rurales.

“Esto es algo que les recomiendo a muchos jóvenes. Que se animen, que por más que estén en el campo, es algo que pueden lograr. Si presentan un buen proyecto o algo productivo, o que para ustedes sea importante, que se presenten...”, dice María Varela, joven participante de la cuarta edición del Somos de Acá.

María Varela es de Nueva Helvecia y estudia desde hace seis años en la Escuela Agraria de Raigón, en San José. Cursa segundo año de Educación Media Técnica. Respecto al proyecto, cuenta: “Nos gustó la idea de hacer algo de inseminación artificial, porque es un curso que la escuela no lo tenía, entonces surgió de entrar al salón de nuestra clase y ver quiénes querían participar. Decidimos anotarnos. Llenamos la solicitud... pasó el tiempo y ya ni pensábamos que íbamos a salir. Por allá nos avisaron que habíamos salido ganadores (...) nos beneficiaron con 100 mil pesos y estuvimos buscando por todos lados para hacer la capacitación”, cuenta.

La técnica del equipo territorial de DGDR los ayudó con la propuesta y a conseguir un lugar para la capacitación: “Marisel nos asesoró, nos buscó la propuesta y averiguó con la Colonia Cololó y la propuesta estaba muy buena porque era hacer el curso y también trabajos asociados”, cuenta la joven.

María recuerda que fueron una semana al Centro de Formación Agraria Cooperativa, Tierra que Anda, en la Unidad Cooperaria Nº 1 Cololó, en Soriano: “Fue re linda la experiencia. Nos capacitamos. Desde que llegamos nos enseñaron todo. Tuvimos teórico, lecturas colectivas... Íbamos juntos a trabajar al tubo (...) Desde que llegamos nos dividíamos en grupo; para comer nos cocinábamos entre todos, era todo en grupo y la semana estuvo re linda. Cuando íbamos al tubo nos tenían terrible paciencia, porque nosotros no sabíamos nada. Al final, cuando terminamos la capacitación, tuvimos un escrito y todos salvamos con nota alta, porque te entusiasmaba cómo te enseñaban”, cuenta. “Nos aprendimos todo, salvamos todos la prueba y volvimos contentos todos con nuestro diploma”, agrega.

¿Por qué eligieron capacitarse en inseminación artificial? Según María, como todos son del campo y estudian en una escuela de lechería, sentían que capacitarse en inseminación artificial era importante: “En realidad, hoy en día todos los tambos están por inseminación artificial, porque es más barato... Veíamos que en otras escuelas, esa capacitación la dan, pero acá no, entonces quisimos hacer algo completo para poder, muchos de nosotros, ayudar en la casa, porque acá hay algunos que tienen tambo o trabajan en tambo... O trasmitir nuestro conocimiento a otros compañeros... Nos gustó y todos estábamos interesados en lo mismo”.

“Es un curso caro que lo pudimos llevar a cabo por el proyecto, si no, no lo hubiéramos podido pagar”, dice la joven. Con el dinero aportado por el Ministerio pagaron el curso, la estadía y el transporte. Con un saldo, para celebrar, hicieron una cena.

“En un principio nuestro ideal era hacer el curso y trabajar asociados, o sea, hacer una cooperativa o algo entre nosotros para ayudar a la gente que está lejos, de pocos recursos... Inseminar en otros campos y a la vez practicar, pero hoy en día, cada cual quiere hacerlo en su casa o trabajar de eso. Algunos ya están trabajando, otros todavía no hemos tenido la oportunidad de llevarlo a la práctica, pero ya tenemos los conocimientos, que es lo importante”, dice María.

La joven dice que Somos de Acá “ayuda muchísimo a los jóvenes”: “está bueno que te den una plata, que confíen en vos como joven... Nos dieron esa plata y la verdad que la supimos utilizar, y en algo productivo. Y ya vamos capacitándonos para el futuro. Ya tenemos una base para empezar a trabajar el día de mañana, si necesitamos”.

A otros jóvenes, María les dice: “Esto es algo que les recomiendo a muchos jóvenes. Que se animen, que por más que estén en el campo es algo que pueden lograr. Si presentan un buen proyecto o algo productivo, o que para ustedes sea importante, que se presenten... Nosotros pensamos que no iba a salir y la verdad logramos que saliera... La experiencia está muy buena, te ayuda muchísimo. Siempre te están asesorando e informando. Estaría muy bueno que se presenten todos, que haya más grupos, más proyectos, que cada vez seamos más jóvenes. Está bueno que nos sigan mencionando a los jóvenes, y más si somos del campo, que muchas veces no resaltamos por ser del campo”.

El grupo al que pertenece María, se llama “Dejando huellas”: “Pusimos ese nombre porque de alguna manera queríamos dejar huellas, ser emprendedores, ser unos de los primeros. Y acá, dentro de la escuela agraria, lo logramos, porque resaltamos. Todo el mundo estaba asombrado de que hubiéramos ganado un proyecto y estuvo muy bueno... Los profesores siempre estaban a la orden, asesorándonos. Pensamos que vamos a dejar huellas para que otros alumnos de esta escuela se presenten... incentivar a más gurises”, concluye la joven.