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Jóvenes rurales de Lavalleja se encontraron en Aiguá para plantear sus inquietudes y pensar en políticas públicas

15/11/2017

Acceso a la tierra, infraestructura, desarrollo, recreación, trabajo, seguridad, educación y derechos fueron temas de discusión en el Encuentro de Jóvenes Rurales realizado en Aiguá. La actividad fue organizada por la Mesa de Desarrollo Rural de Lavalleja y contó con el apoyo del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca a través de la Dirección General de Desarrollo Rural (MGAP/DGDR) y la Unidad de Descentralización; el Instituto Nacional de la Juventud (INJU) y el Instituto Nacional de Colonización (INC).  Participaron unas cien personas en total. 

La actividad tuvo lugar el pasado viernes 10 de noviembre en el Centro Regional de Capacitación de Aiguá y contó con la participación del director de Desarrollo Rural, José Olascuaga. María Alba, presidente de la Sociedad de Fomento Solís de Mataojo e integrante de la Mesa de Desarrollo Rural, expresó que este encuentro de jóvenes se empezó a proyectar hace un año: “Vino un dinero a la Mesa por un proyecto y decidimos repartirlo en varias cosas, uno de los proyectos era reunir a los jóvenes de Lavalleja. Era fundamental porque es un departamento muy largo, con muchos jóvenes, entonces queríamos unirlos en una gran fiesta... Creo sinceramente que lo hemos logrado. Los chicos están felices y eso para nosotros, los mayores, es bueno, porque ellos son el futuro de nuestro país”.

Reconoció que es necesario trabajar fuerte con Colonización, para que los jóvenes puedan acceder a la tierra: “Ellos son merecedores de tener su propia tierra y poder trabajarla. A nosotros, que somos pequeños productores, nos duele que se hagan enormes extensiones de campo sin saber de quién es la tierra”, señaló Alba, a la vez que compartió algunas cifras que le preocupan: “se nos están yendo 4 mil chicos del campo por año”. “El campo es el sustento del pueblo. Si el campo no tiene producción, el pueblo se muere de hambre”, dijo con convicción.

En cuanto a la Mesa de Desarrollo Rural, la productora expresó: “es como una familia; nos queremos, la peleamos, discutimos y nos sentimos fortalecidos”. “Todo esto nos da fuerzas para continuar. Es ver nuestro futuro. (…) Yo quiero seguir porque tengo nietas adolescentes y quiero dejarles algo para que ellos se puedan arraigar”.

 

Cambiando realidades

Alfonsina Méndez es de José Pedro Varela. Es delegada del Consejo Uruguayo de Juventudes (CUJ), representando a Lavalleja. El CUJ está integrado por dos delegados por departamento, de cada Mesa Departamental. En total lo integran unos 60 jóvenes. Busca conocer las problemáticas de los jóvenes con el propósito de solucionarlas. Cuentan con el respaldo del Instituto Nacional de la Juventud (INJU). En el departamento de Lavalleja participan unos 20 jóvenes en la Mesa Departamental. Las Mesas Departamentales están integradas por más de 500 jóvenes en total.

Según Alfonsina, en la Mesa veían como problemática que los jóvenes rurales no podían acercarse por problemas de transporte: “Cuando nos enteramos de este Encuentro de Jóvenes Rurales decidimos sumarnos a la organización y vinimos dos representantes básicamente para ver las necesidades. Vimos que una de las necesidades que tenían era esto: hacer un encuentro y, como Mesa, intentamos apoyar lo más que pudimos para poder estar hoy acá y llevarnos todas las ideas que nos plantearan”.

Alfonsina cuenta que las necesidades de los jóvenes pasan mayoritariamente por el transporte, el acceso a la tierra y al capital: “como joven se complica muchísimo porque por el hecho de estar estudiando no te dejan trabajar, por ser joven no te dan préstamos para poder comprarte tu propio campito, te piden muchísimos requisitos que para jóvenes son casi imposibles de lograr… Para tener un terreno te piden tener 25 animales… y si no tenés terreno ¿cómo podés tener 25 animales? Todas esas cosas son las que nosotros como CUJ vamos a intentar cambiar”, dijo la joven.

Como jóvenes, se sienten esperanzados: “hemos cambiado ya muchísimas cosas: en muchos departamentos hemos logrado implementar la boletera estudiantil; hemos ido luchando y vamos a seguir, porque también nos interesa a nosotros”.

Para finalizar, Alfonsina invitó a todos los jóvenes que quieran acercarse a participar en la Mesa Departamental y plantear sus inquietudes, y contó que la Mesa funciona en el INJU de Minas.

 

En busca de transformaciones estructurales

“Desde el Instituto Nacional de la Juventud nos proponemos transformar la vida de los jóvenes, mejorar su calidad de vida en cualquier lugar que viva y cualquiera sea su proyecto de vida”, expresó el director del INJU, Federico Barreto. “Reconocemos que la diversidad de la juventud es la mayor riqueza que tiene el Uruguay”, agregó.

Según Barreto, el Encuentro de Juventudes sirve para escuchar de primera mano cuáles son las preocupaciones y las propuestas que tienen los jóvenes sobre la ruralidad. Resaltó que esta es una prioridad de trabajo y por eso se propuso el trabajo interinstitucional con el MGAP, el INC y otros tantos aliados.

Para el director del INJU, desde la institucionalidad se ha identificado los buenos resultados que da la inversión en jóvenes y puso como ejemplo los fondos concursables “Somos de Acá”: “demuestra que los jóvenes tienen proyectos, saben presentarlos y cuando se les dan las oportunidades, saben desarrollarlos y los resultados son verdaderamente buenos”. Expresó que lo que se quiere es “ir a más”: “queremos generar transformaciones estructurales, que verdaderamente transformen las condiciones de vida de los jóvenes”. Expresó que se está proponiendo una línea de trabajo que incida en mejorar el acceso a la tierra y al capital por parte de los jóvenes rurales.

Desde el INJU se ha apostado, en estos dos meses que restan para finalizar el año, hacer encuentros en todos los departamentos del país para conocer los equipos, escuchar a los jóvenes y conocer sus proyectos: “nos han demostrado las ganas que tienen, el compromiso que tienen y las problemáticas que les preocupan y que buscan transformar: el estudio, el trabajo, el arte, la cultura, el deporte… pero también hay otros temas que van surgiendo como la salud sexual y reproductiva, la salud mental, los accidentes de tránsito…”. Barreto comenta que en cada localidad hay preocupaciones distintas, “y eso es lo que queremos subrayar: no queremos jóvenes homogéneos… queremos que nos desafíen, que propongan una sociedad distinta y, como adultos, queremos que esa sociedad cada vez se parezca más a los sueños que tienen nuestros jóvenes”.

 

Pensar en una política integral para los jóvenes

La presidente del Instituto Nacional de Colonización, Jacqueline Gómez, expresó que el acceso a la tierra es uno de los temas que los jóvenes siempre plantean como dificultad. Dijo que el Instituto tiene un rol importante en cuanto al acceso a la tierra de los productores familiares y los asalariados rurales y que desde el Estado se reconoce la importancia de mantener a los jóvenes en el medio rural y de trabajar sobre el relevo generacional: “Para nosotros es vital conocer la opinión de los jóvenes y qué visualizan como oportunidad y como alternativa”, señaló.

Según Gómez, en espacios como estos se generan propuestas que permiten pensar las herramientas de política pública para poder dar respuestas a los jóvenes. De las juventudes, expresó: “son vitales en los procesos de desarrollo rural, para la continuidad de la producción familiar y para la construcción social de los territorios”.

En cuanto a los temas planteados, la presidente del INC dijo que los jóvenes “hicieron un planteo global que tiene el enfoque de desarrollo rural con el cual nosotros, como INC, trabajamos”. Según Gómez, trabajar con un enfoque de desarrollo rural es una definición política y destacó el trabajo interinstitucional. A su vez, señaló que en cuanto a las políticas públicas para los jóvenes se han desarrollado diversas herramientas, y agregó que si bien son útiles, éstas no alcanzan: “tenemos que profundizar, y para profundizar tenemos que identificar qué es lo que los jóvenes entienden que falta hacer”. Para ello es necesario escuchar y aprender de los jóvenes, de cómo identifican su realidad, sus limitantes y dónde ven las oportunidades.

“Los jóvenes son generadores de nuevas propuestas, de alternativas, de otras miradas”, indicó. Agregó que uno de los temas importantes es que los jóvenes pudieron visualizar que los derechos existen, que hay herramientas disponibles para defenderse de las desigualdades y que desde la institucionalidad pública el rol es hacerles llegar la información, las normativas y los ámbitos donde pueden plantear los aspectos vinculados a la defensa de sus derechos.

Gómez destacó que los jóvenes generan sus propias organizaciones y que eso es algo a apoyar y fortalecer. “En relación a la política pública para los jóvenes tenemos que escuchar y profundizar lo que tenemos, porque lo que hemos hecho ha dado buenos resultados”. Destacó el “Somos de Acá” como una herramienta útil, como también las experiencias colectivas con UTU y el INC. Habló de la necesidad de repensar las herramientas con las que se cuenta y de generar nuevas herramientas acorde a las necesidades de las juventudes: “El desarrollo rural se construye con todos y sin ninguna duda los jóvenes cumplen un rol fundamental en este proceso”.

“El compromiso institucional de trabajar en esta línea existe. Ya se ha empezado a construir un trabajo articulado entre el INJU, DGDR y el INC, porque en definitiva lo que se busca es que los jóvenes vivan y construyan su proyecto de vida en el medio rural y dar respuestas acordes a sus necesidades”, concluyó.