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Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca Uruguay Digital

PFI de la Red de Agroecología Regional Oeste permitió conocer las familias productoras y fortalecer la organización

26/04/2016

La Red de Agroecología Regional Oeste culminó su Proyecto de Fortalecimiento Institucional con un Seminario de Agroecología. Se presentaron a esta propuesta del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca que lleva adelante la Dirección General de Desarrollo Rural (MGAP/DGDR), para fortalecer la organización, apoyar la producción familiar de la zona de influencia y tener más presencia en el medio.

La Red Agroecología está integrada por productores, consumidores, técnicos y organizaciones afines a la agroecología. La Regional Oeste es parte de la Red a nivel nacional y su zona de influencia es el departamento de Colonia y el oeste de San José.

Tiene por objetivos difundir y promover la agroecología y a nivel nacional es la encargada de certificar la producción orgánica de nuestro país. En las distintas regionales funciona un Comité de Ética y Calidad que está integrado por un técnico, un consumidor y un productor. Cualquier productor o productora que tenga interés en certificarse, debe completar una solicitud de planes y manejos correspondientes al rubro que desarrolle y el Comité visita el predio y evalúa si otorgarle la certificación o no. “Viendo las estadísticas, con la disminución que se observa a nivel de la producción familiar, nos parecía que podía ser una oportunidad difundir el enfoque agroecológico y llegar a más productores familiares con este modelo alternativo al modelo convencional”, señala la Licenciada en Sociología Inés Malán, que trabaja en el PFI desde el año 2014 junto al Ingeniero Agrónomo Darío Sallé. Las estadísticas a nivel nacional muestran que hay un aumento sostenido de los productos orgánicos y a nivel de los consumidores se advierte la necesidad de que haya más productores enfocados en este modelo: “Creíamos que fortalecer esta organización era vital, y una oportunidad, dadas las condiciones en el medio local y nacional”, agrega Inés.

En el marco del PFI, el MGAP financió jornadas técnicas para fortalecer a la Regional Oeste en todas sus dimensiones. Se pudieron realizar asesoramientos grupales a productores y las acciones estuvieron enfocadas básicamente al trabajo organizacional; se apoyó la gestión organizacional; se acompañaron las reuniones de la Red; se visualizó la estructura organizacional, el mecanismo de toma de decisiones, etcétera. Apuntando a la necesidad de adherir más gente a la Regional, se hizo un diagnóstico para el que se visitaron alrededor de 40 productores familiares de la zona. Participaron en esta instancia informantes calificados del Ministerio. Luego se hicieron jornadas y cursos en función de los intereses y demandas detectadas, como jornadas sobre manejo y conservación de suelos y malezas; para lo que se trabajó en coordinación entre el MGAP y Facultad de Agronomía (FAGRO). Como parte del trabajo, se hizo un documental con jóvenes de la zona sobre la producción familiar. Lleva por título “Contrapedal” y fue proyectado especialmente en el Seminario de Agroecología realizado recientemente. Además se habilitaron salas de mermeladas y productos lácteos en el Centro Emmanuel, para que puedan ser usufructuadas por los mismos integrantes de la Regional Oeste. Otra de las experiencias fue la formación de un grupo de productores en la zona oeste del departamento de Colonia y la realización de asesoramiento grupal. Participaron unas quince familias productoras y se desarrollaron jornadas teórico-prácticas sobre temas agroecológicos vinculados a la producción. Además se hizo un curso, con excursión, en articulación con FAGRO.

El trabajo, que comenzó en febrero de 2014 y culminó este mes de abril, fue evaluado positivamente tanto por los técnicos como por las familias productoras: “Como era un proyecto de fortalecimiento institucional, entendemos que se pudo consolidar, avanzar en el fortalecimiento de la Regional Oeste en tanto logramos tener más presencia en el medio, dándole mayor visibilidad a la organización”, dijo Inés. Se logró trabajar sostenidamente con quince familias (que se sumaron a las otras familias integrantes con las que ya se venía trabajando); además se incrementaron las consultas sobre asesoramiento particular, de personas que quieren iniciarse en un emprendimiento de carácter agroecológico. “Creemos que esto ha sido un puntapié para empezar a conocer las familias que existen trabajando de manera agroecológica, y además llegar a potenciales nuevos productores que se están arrimando”, expresó la técnica.

Agroecología: una forma de vida

Según Inés, lo agroecológico tiene que ver con una forma de vida que apuesta tanto al bienestar de las familias como al cuidado del medioambiente, con un manejo responsable de los recursos naturales. Es una forma que trasciende lo económico, preocupándose también por el bienestar social de las familias y del conjunto de la sociedad, garantizando un consumo sano de alimentos.

El ingeniero agrónomo Darío Sallé explicó cómo pensaron el trabajo con las familias productoras: “tratamos de llevarles una propuesta alternativa al modelo convencional de producción hortícola y frutícola: una propuesta agroecológica”. Señaló que es un camino intermedio entre la producción convencional y la producción orgánica: “Es un modelo que tiene en cuenta no sólo lo que se produce o se aspira a producir en un predio, sino también los predios vecinos, el entorno y los recursos”. Intenta buscar una sustentabilidad económica (que sea rentable para la familia, de modo que le permita seguir viviendo en el campo, con un nivel de vida digno), una sustentabilidad social (por eso se busca siempre integrar a toda la familia, a los empleados que trabajan en el predio y a los vecinos a las jornadas y actividades que se realicen); y una sustentabilidad ambiental (que consiste en usar los principios activos que están permitidos, básicamente derivados de plantas, hongos o productos minerales, y utilizar todos los recursos dentro del predio).

“Creo que el trabajo fue muy bueno; nos permitió, luego de la etapa de reconocimiento, modificar el trabajo, pasando a una metodología en el territorio de acompañamiento a las familias, y los resultados fueron muy positivos. De hecho, a partir del PFI se creó un grupo de productores del departamento de Colonia que antes no existía, que hoy en día realizan intercambios de semillas, materiales, conocimientos; se visitan entre ellos y la gente está muy contenta”, concluyó Sallé.