Logo Dirección General de Desarrollo Rural

Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca Uruguay Digital

SFR Canelón Chico formó una Cooperativa Agraria para vender sus productos al Estado

03/07/2017

La Sociedad de Fomento Rural Canelón Chico se presentó al llamado “Somos Producción Familiar del Campo, Río y Mar” y se encuentra en proceso de formación de una cooperativa agraria, pensando en la venta de sus productos al Estado. 

Amparada en la Ley 19.292 de "Producción Familiar Agropecuaria y Pesca Artesanal", que asegura una cuota de mercado en las compras centralizadas y descentralizadas a la producción familiar, la Sociedad de Fomento Rural Canelón Chico comenzó a pensar en un proyecto cooperativo: “Esto empezó a generar condiciones para que empezáramos a pensar en un proyecto de tipo comercial que le permitiera a los productores comercializar pero también hacer algún tipo de actividad común, por eso la figura de cooperativa, porque ellos con la cooperativa pueden vender pero también pueden comprar, entonces ahí pueden generar más volumen y acceder a mejores precios”, dice Nilson Medina, técnico social de la Sociedad de Fomento.

Se presentaron al llamado “Somos Producción Familiar, del Campo, Río y Mar”, convocatoria que desde la Dirección General de Desarrollo Rural del MGAP, en coordinación con MIDES/DINESIL e INACOOP, llamó a los productores rurales y pescadores artesanales a fortalecerse en los procesos organizativos, administrativos y comerciales de sus organizaciones, para poder vender sus productos al Estado. Lo hicieron con el propósito de formalizar y consolidar la Cooperativa Agraria Limitada Productores de Canelones (CALPRODEC), como herramienta comercial, con todo lo que eso implica: el registro en los organismos competentes, la apertura de la empresa, el registro en el RUPE y en el RENAOH. Paralelamente, se pensó en realizar alguna capacitación en cooperativismo para que los socios estuvieran al tanto de cuáles son las principales características del modelo cooperativo y los marcos que regulan la actividad. También se previó algún tipo de experiencia comercial.

Ya cuentan con los estatutos prácticamente validados por el Ministerio de Educación y Cultura. Existen también algunos acuerdos comerciales y se están iniciando los trámites de DGI y BPS para contar con un RUT: “Ahí se va a poder materializar alguna venta”, dice Medina. La organización también se presentó al llamado “Somos Producción Familiar. Más integrados”. Con este llamado pretenden articular la formalización y puesta en marcha de la cooperativa y tender a un proceso comercial más profundo.

Todo un desafío

Según el técnico, “consolidar un grupo de productores interesados fue todo un desafío”. Inicialmente se sumaron 15 productores y se han mantenido hasta la actualidad. Estos productores socios cooperativistas son los involucrados de manera directa, pero de forma indirecta se verá beneficiada toda la Fomento y su masa de socios. “Ese fue el primer movimiento; otro fue ir definiendo cuál era la viabilidad social del colectivo para llevar adelante un proyecto de este porte. Ahí tuvieron algunos momentos de mayor incertidumbre, pero los mismos productores sostuvieron la iniciativa de continuar con el proceso de formalización como cooperativa, lo que le fue dando cierta solidez al proceso”, dice Medina.

En la actualidad exploran mercados comerciales y ya tienen algunos pre-acuerdos establecidos. “Esto da cuenta de que los productores, más allá de que los técnicos en algunos momentos tengamos que liderar el proceso, se apropiaron realmente del proyecto y lo sostienen”, agrega el técnico.

Graciela Pereyra, productora de Canelón Chico que forma parte de la Sociedad de Fomento Rural y pertenece al grupo de mujeres rurales “Mucachis” desde hace 22 años, expresa que formaron la cooperativa “tratando de salir, de poder tener otra venta de la verdura, de poder comercializar aquello que a veces se hace difícil a través de un comisionista”. Cuenta que tener una directiva formada por muchos jóvenes favoreció enormemente el trabajo, como también el apoyo del técnico social.

De cuando empezaron a pensar en formar una cooperativa, Graciela recuerda: “Mirando el espejo de otras cooperativas que ya venían dando sus pasos, como San Antonio, los polleros o los productores de cerdos… viendo que nosotros teníamos la verdura, la materia prima, la gente y las ganas, nos enrolamos en esto de empezar, con pasos muy chiquitos, pero muy firmes, de armar esta cooperativa”. También comenta que, además de la DGDR, la Agencia de Desarrollo de Canelones los apoyó en este emprendimiento.

“Como todavía no podemos salir a vender sin boleta, sin RUPE (…) primero nos interesaba que nos fueran conociendo a través de alguna compra directa, en los CAIF, el Hospital de Canelones… algo como para arrancar”, dice Graciela. A su vez comenta que recientemente mantuvieron una reunión con la Fuerza Aérea de Instrucciones y Mendoza, que quería conocer la cooperativa: “ellos pensaban que estábamos muy cerquita como para negociar, quizá a través de alguna compra directa. Querían ver nuestra mercadería, los precios…”, dice la productora, aunque afirma que la cooperativa debe primero terminar con los trámites para su formalización.

 

Esfuerzo y compromiso

Los productores están muy contentos con el proceso: “Nosotros salimos porque tenemos la voluntad, las ganas de salir adelante (…) pero si no fuera por estos apoyos desde el Ministerio de Ganadería, con sus enlaces con los otros medios de aporte, nosotros no hubiéramos podido, porque esto lleva dinero. Lo bueno es el apoyo que estamos teniendo desde las instituciones. Esto de la DGDR nos ha venido como anillo al dedo, porque tener la plata para empezar, para comprar las semillas, para mantener los técnicos (…) tener un rubro para salir del papeleo…”. “Estamos muy bien apadrinados. Ojalá podamos responder de la misma manera y con el mismo compromiso”, dice Graciela.

“Nos tienen confianza y para nosotros es muy importante. Gracias a todos los apoyos (…) las cosas han caminado mucho mejor. Hay soluciones, podemos hacer un invernáculo, tener una fuente de agua, hacer un alambrado, comprar en conjunto (…) Para nosotros todo eso es muy bueno y estamos súper agradecidos”, comenta la productora.

En este momento se están organizando con los cultivos. Plantan papa, zapallo, cebolla, boniato, lechuga, albahaca, apio de hoja, morrones, perejil, acelga, zapallito, chauchas, tomates, rúcula, espinaca... “Caso todos son predios chiquitos, pero para vender tenemos de todo”, dice Graciela.

SFR Canelón Chico

En la Sociedad de Fomento Rural Canelón Chico hay aproximadamente unos 170 socios, todos productores familiares radicados en la zona y sus adyacencias. Mayoritariamente son hortícolas. La producción más fuerte es de productos de hoja, tomate y morrón, lechuga, pero hay también algo de viña, algún avicultor y algo de ganado en pequeña escala.

“La composición del grueso de la masa social es mixta, está integrada por hombres y mujeres, lo que es algo interesante, sobre todo porque la mujer del medio rural en esta organización tiene un lugar importante”, dice Medina. Esta Fomento surge a partir del movimiento de un grupo de mujeres, al que luego se suma un grupo de hombres y un grupo de jóvenes: “En la historia de cómo se fue conformando la Fomento está muy arraigado el tema de la participación de la mujer en lugares de toma de decisión; y también los jóvenes, de 18 a 35 años, integran este colectivo y en el proceso de fortalecimiento institucional han ido asumiendo roles de mayor liderazgo, entonces estamos hablando de que hay un proceso de recambio generacional”, agrega el técnico social.

“Siempre emprenden los hombres y después muy tímidamente arrancan las mujeres, pero en nuestro caso fue distinto, empezamos nosotras y le dimos participación a un grupo de vecinos y después, cuando estábamos todos tirando del mismo carro, pudimos armar un grupo de jóvenes”, dice Graciela. “Pasaron cientos de cosas pero siempre hemos apostado al campo, a la familia, a los hijos, poniéndole el pecho a las balas. Nada fue fácil pero queríamos salir por orgullo y por nosotras mismas”, dice la productora. “Hoy en día es una organización bien puesta, bien sostenida y muy comprometida”, expresa.

La Sociedad de Fomento Rural Canelón Chico también cuenta con un Proyecto de Fortalecimiento Institucional con el fin consolidar algunos logros que ya había alcanzado a partir de su formalización. Así comenzó a trabajar en los componentes propios del PFI, en temas vinculados a recursos naturales, organización a la interna de la comisión directiva y relacionamiento con los socios. Como parte de este proceso de fortalecimiento, la Fomento culminó el año con una página web con un dominio propio, lo que permite que todas las personas puedan acceder a la información de la organización.